Es difícil comprender cuanto puede llegar a doler
la partida de un amigo/a. Para algunas personas sólo es cuestión de
excentricidad pues sólo merecen llamarse amigos aquellos que pertenecen a la
especie humana. A los demás animales se nos ha enseñado a verlos como
"mascotas", "objetos" y cientos de adjetivos más con los
cuales debemos lidiar, pues debido al haber crecido en un entorno y cultura
especistas, los llevamos aún muy arraigados.
Pues bien, mi amiga se comenzó a ver muy
enferma en enero de este año, -aunque siempre me han gustado mucho los perros
mi experiencia en su manejo no es mucha, y cada día aprendo algo, así sea de
una forma muy dura-. Ella estaba al cargo de otra persona, pero actuamos
pues su situación era grave. Al verla tan decaída decidimos llevarla a un sitio
en el que con frecuencia se le llevaba para que le bañaran. Luego de dos días
de "tratamiento" y de haber sido inyectada, su semblante mejoró y
halaba con mucha más fuerza cuando salíamos a caminar. Este breve cambio
de semblante nos tranquilizó, pensamos que sólo fue cuestión de algo pasajero.
Desgraciadamente, las inyecciones fueron
interrumpidas debido a que la persona encargada no se encontraba en la ciudad;
no vimos nada malo en ello y volvimos cuando se nos indicó. Al llegar el día de
reanudar las inyecciones la situación empeoró, ella aunque hacía un gran
esfuerzo por comer, se iba disminuyendo, no mejoraba y las respuestas evasivas de esa persona no solucionaban nada. Pensaba mucho, no
sabía que hacer y me angustiaba ver los ojos de mi gordita y no poder ayudarle,
no poder saber que quería....a pesar de que estuve pendiente de darle los
medicamentos que nos indicaron, no mejoraba y se me iba mientras cada día dejaba
de ladrar.....
Luego de mucha insistencia, en que se nos dijera la
verdad, esta persona sugirió practicarle la eutanasia o dejarla así porque
estaba muy viejita..... ¡Eso me hizo despertar! ¿Cómo había perdido tiempo
valioso de la vida de mi gordita acudiendo a un sitio donde su vida en realidad
no importaba? Esto, junto al deterioro de su salud y como sus patitas no le
respondían dificultando su vida, me hicieron reaccionar. Su corazón agitado y
sus ojos miel clamaban en silencio.
Sin saber a qué sitio acudir para que la
atendieran (no sabía de un consultorio veterinario de verdad y cercano pues
ella era muy grande y conseguir transporte también era complicado)
encontré el dato de un consultorio veterinario y allí iniciamos su valoración y
el tratamiento. El médico aseguró que la persona que la atendió no era idónea
ni tampoco su diagnóstico.
Fueron días en los que me resistí a ver las
secuelas que aquel error habían hecho en su salud, con todas las fuerzas y el
ánimo seguí las indicaciones del doctor, y junto con mi padre comenzamos a
llevarla a diario para que se recuperara. En las noches temía que al despertar
ella no estuviera, me resistía a pensar que no se recuperara. Las idas al parque
frente al consultorio eran tristes, ella no jugaba, no buscaba a los otros
perros/as, caminaba muy despacio, miraba al horizonte fijamente....era
desgarrador, pero yo guardaba la esperanza que podíamos salvar su vida.
El médico sugirió unos rayos X para determinar
con exactitud que sucedía. Luego de reunir el dinero entre mi familia decidimos
solicitar el examen.... La noche anterior se encontraba muy decaída, ni salir a
pasear quería, caminaba lento y los perros al verla le ladraban incesantemente
esos ladridos me apretaban el corazón... A la mañana siguiente, luego de
pensar en lo que pensaba todas las noches; decididamente fuimos al consultorio
con el dinero para solicitar el examen. Ese día antes de ir no quiso
comer. El doctor la revisó y la dejamos allí para ser transportada al sitio de
los exámenes. Seguía resistiéndome, no me pude despedir, pues pensé que todo
estaría bien y que despacito - sin importar cuanto tiempo tomase- se iría
recuperando...
Luego de unas horas llamaron a casa, pues ella se
puso mal y tuvo que ser devuelta al consultorio... Unas horas más tarde
llamaron a anunciar que un paro respiratorio se la había llevado para siempre,
y que a pesar de las maniobras de reanimación su cuerpecito no resistió. Por
fin había retornado al sitio donde su madre y hermanitas/os estarían
esperándola, pues ella al igual que muchos perros son separados de sus madres
para satisfacer los "caprichos" de seres inconcientes e irracionales.
Luego de unas horas llamaron a casa, pues ella se
puso mal y tuvo que ser devuelta al consultorio... Unas horas más tarde
llamaron a anunciar que un paro respiratorio se la había llevado para siempre,
y que a pesar de las maniobras de reanimación su cuerpecito no resistió. Por
fin había retornado al sitio donde su madre y hermanitas/os estarían
esperándola, pues ella al igual que muchos perros son separados de sus madres
para satisfacer los "caprichos" de seres inconcientes e irracionales.
Ahora, cada noche la angustia aprieta fuertemente
mi alma, me angustia pensar en sus últimos momentos sola, sufriendo y que no
pude estar allí, me angustia pensar si en su corazón albergó algún recuerdo o
imagen linda de este mundo, y no la indiferencia, y la falta de profesionalismo
que la llevaron a incubar una enfermedad degenerativa.... No sé si ella
algún día pueda perdonar mi torpeza, mi ignorancia... En las noches sueño
viéndola junto a otros perritos jugando, saltando, corriendo como toda una
loquita! Ya no tendrá que alzar más su cabecita para que se le colocara el
collar, ahora podrá correr libre lejos de los humanos cuya indiferencia fue la
causante de su sufrimiento.
Adquirí un compromiso con ella y con todos los
animales, pues sé que si le fallé, también les fallé a todos los demás. Espero
que la vida me alcance para poder resarcir mis errores, y que el miedo y la
ignorancia no me impidan ayudar y actuar a tiempo.



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