domingo, 1 de septiembre de 2013

Mensaje en la botella

En una publicación pasada conté lo que había pasada con una amiga de cuatro patas. Pues bien, es inevitable recordar cada mes el día de su fallecimiento; me he demorado un poco en escribir esto, pues no he encontrado las palabras para poder hacerlo, espero el momento haya llegado.

En julio de este año, el día que se conmemoraba su fallecimiento, el clima era inmejorable: un sol radiante y un cielo azul totalmente despejado llenaban de alegría no sólo el cuerpo sino el alma. Ese día por un cambio de itinerario recorrí mirando por la ventana de un bus, lugares por los que hace mucho tiempo no pasaba - recordando, como leí un día por ahí, esas épocas en las que uno era feliz y no lo sabía-, atentamente iba observando todo con curiosidad, con alegría, recorriendo los sitios por los que alguna vez anduve.

Después de este largo pero bonito viaje en bus, llegué a casa en la tarde. Aún el sol seguía calentando las paredes de las casas y entrando por las ventanas.  Con frecuencia evito pasar por el sitio donde habitaba mi amiga, el sitio donde estaba su camita o donde estaban sus cosas... me duele ese vacío. Ese día tuve que dirigirme directo a este lugar. Con fuerza acudí pronto, hice lo que debía y justo cuando ya me devolvía; encontré en el sitio por el que hace unos cuantos segundos había pasado una hoja blanca un poco arrugada justo donde la camita de mi amiga estaba. Con curiosidad me acerqué y la revisé.

Encontré un título en letra arial que decía "El juicio" enseguida pensé que se trataba de esas cadenas o de propaganda religiosa, dispuesta a desecharla me doy cuenta que se trata de un cuento, de esos que dejan moralejas... pasé mis ojos rapidamente por el texto y al final encontré una frase de Einstein resaltada en negrita: "Nunca dejemos de luchar hasta el último momento. En momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento" . Terminé de leer la frase y me estremecí completamente.... ¿Por qué no vi el papel cuando pasé? ¿Por qué justo estaba en el sitio donde estaba la camita de mi amiga? ¿Cómo había llegado hasta allí? ¿Acaso Chuchi - así la llamé los últimos días de su enfermedad- sabía como me estaba estaba sintiendo en ese momento, que puso esas palabras a mi alcance?  Revisé posibles sitios de donde pudiese haber caído ese papel, pero era totamente improbable... Apreté el papel con fuerza, con tristeza, con lágrimas en los ojos; y me fuí de allí.

Continuando con las labores que uno adelanta justo en los días calurosos, recordé que las plantas del patio, debían estar secas. Fuí a buscar agua y comencé a regarlas, algunas están en proceso de recuperación a punto de florecer.. ha sido bonito poder ver como van creciendo. Me dirijí a un tronquito, que estando al interior de la casa no daba hoja, pero mi mamá decidió llevarlo al patio y ha mejorado notablemente. Cuando lo fui a regar sentí que algo se movió al interior de la vasija, con miedo la moví y algo se seguía moviendo... decidí ladear la vasija y encontré una mariposa pequeña de alas anaranjadas que se estaba ahogando; volví a mover la vasija y salió volando rápidamente hacia el cielo.. ¿Cómo había llegado hasta allí? al patio solo llegan abejas y algunos copetones a anidar, pero mariposas de esas características nunca.

Durante muchas noches, pensé en el papel, en la mariposa, en el sol de aquel día y los recuerdos que llegaron a mi mente sentada en un bus aquella tarde...  A veces solo me contento con pensar que aquel papel que encontré fue el mensaje en la botella enviado por Chuchi, desde donde se encuentre tocando con su patita mi corazón.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Trueques y Filosofía

Es difícil poder opinar respecto a algo cuando no se conoce o se ha vivido... se puede hacer, pero la experiencia permite tener una visión un poco más completa de la experiencia y las situaciones.

Pues bien, este año tuve la oportunidad de participar en dos eventos de trueque, en realidad fue muy bonito y además de permitirme vivir una experiencia nueva, aprendí mucho. El objetivo de participar responde a la necesidad de apoyar a una causa benéfica, con este fin comencé a buscar sitios donde poder ofrecer las donaciones que la gente ha dado para tal fin. Lo más interesante de ambos eventos es que si bien muchas veces no se permite el intercambio monetario, pude actualizar algunas cosas que llevaban mucho tiempo sin moverse, y también vender una que otra cosa.

En el primer trueque logré intercambiar unas hebillas que fabrico a mano por un libro que había estado buscando hace tiempo y justo ese día estaba allí esperándome: "Ética Nicomaquea" al principio pensé que podría ser nada más que una coincidencia, pero la fuerza de mi mente parecía haberlo llevado hasta ese lugar. La emoción que sentí fue muy grande, poder cambiar algo que hago con mucha dedicación por algo que necesitaba en realidad que no tenía precio -¡como los trueques!-.

Luego de un tiempo apareció un segundo trueque, y con la emoción aún viva, participé con el mismo propósito -no sólo el de encontrar gente y cosas lindas, sino de colaborar con el refugio-. En esta oportunidad pudimos pasar una tarde llena de sol, risas, chocolates, juegos y limonada con hierbabuena y falafel. Pero además de la camaradería de aquel encuentro, una vez más había un libro aguardándome, esperando sorprenderme, y lo supe apenas lo ví: "Breve historia de la filosofía"; apenas lo vi sentí la necesidad de buscar entre mis cosas* y esta vez un prendedor que hice a mano cerró el trato. El libro ya era mío... La jornada cerró con una lluvia torrencial, varias cosas para la causa, y aquel libro....No importó el frío, las cosas por cargar o la larga espera de mi bus... una vez más la alegría apareció y el destino cumplió su cometido: No puedo escapar al estudio de la filosofía así le huya o le tema... 

A propósito, la semana pasada terminé de leer la ética, y me dispongo a iniciar ya con la breve historia...

(*) Valga aclarar que tanto el prendedor como la hebilla, son hechos por mí, no obtuve ninguno de los libros con las donaciones para la causa benéfica.

jueves, 28 de marzo de 2013

¿Consumimos o nos consumen?

En realidad nos hemos detenido a pensar ¿cómo y por qué hacemos las cosas?
Con el paso del tiempo y de los avances dela tecnología se observa como nuestra capacidad crítica se ve gravemente afectada. La velocidad de la vida diaria nos "obliga" a consumir, a despilfarrar, a esclavizar, a pasar por encima de los/as otros....  Reflexionar sobre estas cuestiones tampoco es muy bien visto ya que "la vida es así" y lo raro es no poder ajustarse a ese ritmo desenfrenado; no de la vida, sino de aquellos/as  que buscan beneficios económicos a cualquier costa.

Pero la cuestión de fondo no es ver qué cosas son o no bien vistas por la sociedad, sino qué acciones son correctas y cuales otras afectan gravemente a los/as demás... Si mis acciones generan víctimas, o estoy dando mi dinero para que alguien hace esa parte del trabajo sucio; se hace necesario reevaluar nuestros discursos donde la compasión, el respeto y otros valores más salen a flote mientras ignoramos el sufrimiento y el dolor fruto de la esclavización de milllones...

martes, 12 de marzo de 2013

La lluvia de febrero la llevó de regreso a casa

Es difícil comprender cuanto puede llegar a doler la partida de un amigo/a. Para algunas personas sólo es cuestión de excentricidad pues sólo merecen llamarse amigos aquellos que pertenecen a la especie humana. A los demás animales se nos ha enseñado a verlos como "mascotas", "objetos" y cientos de adjetivos más con los cuales debemos lidiar, pues debido al haber crecido en un entorno y cultura especistas, los llevamos aún muy arraigados.

Pues bien,  mi amiga se comenzó a ver muy enferma en enero de este año, -aunque siempre me han gustado mucho los perros mi experiencia en su manejo no es mucha, y cada día aprendo algo, así sea de una forma muy dura-.  Ella estaba al cargo de otra persona, pero actuamos pues su situación era grave. Al verla tan decaída decidimos llevarla a un sitio en el que con frecuencia se le llevaba para que le bañaran. Luego de dos días de "tratamiento" y de haber sido inyectada, su semblante mejoró y halaba con mucha más fuerza cuando salíamos a caminar.  Este breve cambio de semblante nos tranquilizó, pensamos que sólo fue cuestión de algo pasajero.

Desgraciadamente, las inyecciones fueron interrumpidas debido a que la persona encargada no se encontraba en la ciudad; no vimos nada malo en ello y volvimos cuando se nos indicó. Al llegar el día de reanudar las inyecciones la situación empeoró, ella aunque hacía un gran esfuerzo por comer, se iba disminuyendo, no mejoraba y las respuestas evasivas de esa persona no  solucionaban nada. Pensaba mucho, no sabía que hacer y me angustiaba ver los ojos de mi gordita y no poder ayudarle, no poder saber que quería....a pesar de que estuve pendiente de darle los medicamentos que nos indicaron, no mejoraba y se me iba mientras cada día dejaba de ladrar.....

Luego de mucha insistencia, en que se nos dijera la verdad, esta persona sugirió practicarle la eutanasia o dejarla así porque estaba muy viejita..... ¡Eso me hizo despertar! ¿Cómo había perdido tiempo valioso de la vida de mi gordita acudiendo a un sitio donde su vida en realidad no importaba? Esto, junto al deterioro de su salud y como sus patitas no le respondían dificultando su vida, me hicieron reaccionar. Su corazón agitado y sus ojos miel clamaban en silencio.

Sin saber a qué sitio acudir para que la atendieran (no sabía de un consultorio veterinario de verdad y cercano pues ella era muy grande y conseguir transporte también era complicado)  encontré el dato de un consultorio veterinario y allí iniciamos su valoración y el tratamiento. El médico aseguró que la persona que la atendió no era idónea ni tampoco su diagnóstico.

Fueron días en los que me resistí a ver las secuelas que aquel error habían hecho en su salud, con todas las fuerzas y el ánimo seguí las indicaciones del doctor, y junto con mi padre comenzamos a llevarla a diario para que se recuperara. En las noches temía que al despertar ella no estuviera, me resistía a pensar que no se recuperara. Las idas al parque frente al consultorio eran tristes, ella no jugaba, no buscaba a los otros perros/as, caminaba muy despacio, miraba al horizonte fijamente....era desgarrador, pero yo guardaba la esperanza que podíamos salvar su vida. 
 
El médico sugirió unos rayos X para determinar con exactitud que sucedía. Luego de reunir el dinero entre mi familia decidimos solicitar el examen.... La noche anterior se encontraba muy decaída, ni salir a pasear quería, caminaba lento y los perros al verla le ladraban incesantemente esos ladridos me apretaban el corazón... A la mañana siguiente, luego de pensar en lo que pensaba todas las noches; decididamente fuimos al consultorio con el dinero para solicitar el examen. Ese día antes de ir  no quiso comer. El doctor la revisó y la dejamos allí para ser transportada al sitio de los exámenes. Seguía resistiéndome, no me pude despedir, pues pensé que todo estaría bien y que despacito - sin importar cuanto tiempo tomase- se iría recuperando...


Luego de unas horas llamaron a casa, pues ella se puso mal y tuvo que ser devuelta al consultorio... Unas horas más tarde llamaron a anunciar que un paro respiratorio se la había llevado para siempre, y que a pesar de las maniobras de reanimación su cuerpecito no resistió. Por fin había retornado al sitio donde su madre y hermanitas/os estarían esperándola, pues ella al igual que muchos perros son separados de sus madres para satisfacer los "caprichos" de seres inconcientes e irracionales.

Ahora, cada noche la angustia aprieta fuertemente mi alma, me angustia pensar en sus últimos momentos sola, sufriendo y que no pude estar allí, me angustia pensar si en su corazón albergó algún recuerdo o imagen linda de este mundo, y no la indiferencia, y la falta de profesionalismo que la llevaron a incubar una enfermedad degenerativa....  No sé si ella algún día pueda perdonar mi torpeza, mi ignorancia... En las noches sueño viéndola junto a otros perritos jugando, saltando, corriendo como toda una loquita! Ya no tendrá que alzar más su cabecita para que se le colocara el collar, ahora podrá correr libre lejos de los humanos cuya indiferencia fue la causante de su sufrimiento.


Adquirí un compromiso con ella y con todos los animales, pues sé que si le fallé, también les fallé a todos los demás. Espero que la vida me alcance para poder resarcir mis errores, y que el miedo y la ignorancia no me impidan ayudar y actuar a tiempo.

lunes, 14 de enero de 2013

Todos somos uno


"Y cada día que no haces lo que es correcto, es un día en el que perdiste una opción
Y estás perdiendo tus opciones cada día"



martes, 1 de enero de 2013

La Resistencia

A finales de diciembre comencé a leer "La Resistencia" de Ernesto Sábato, y aunque es un libro maravilloso y que atrapa tuve que interrumpir su lectura. Hoy lo finalicé y la cantidad de cosas que me ha hecho pensar son muchas y más en una época como esta del nuevo año Maya y el 13 baktún. Las evidencias de un mundo como en el que vivimos nos muestran el fracaso del proyecto de mundo forjado en la modernidad; de ahí la necesidad de que le dejemos morir y podamos comenzar a forjar un nuevo proyecto de mundo donde quepamos todas y todos.

Recorrí varias páginas con lágrimas en los ojos, como si sientese que me hablaba directamente, quizá por el estilo del libro ya que consta de cinco cartas y un epílogo. Constantemente sentí la obligación de hacer realidad algo que alguna vez leí y no recuerdo donde: "desplegar la alas del corazón y volar". En fin, una obra tan bella y consisa como esa debe ser leída. 

Curiosamente fue escrita en el 2000 justo cuando también el cambio de milenio fue objeto de múltiples especulaciones.  

Uno de los tantos fragmentos que amé:
"Los hombres encuentran en las mismas crisis la fuerza para su superación, así lo han mostrado tanto hombres y mujeres que, con el único recurso de la tenacidad y el valor, lucharon y vencieron a las sangrientas tiranías de nuestro continente. El ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer. En esta tarea lo primordial es negarse a asfixiar cuanto de vida podamos alumbrar. Defender, como lo han hecho heroicamente los pueblos ocupados, la tradición que nos dice cúanto de sagrado tiene el hombre. No permitir que se nos desperdice la gracia de los pequeños momentos de libertad que podemos gozar: una mesa compartida con gente que queremos, unas criaturas a las que demos amparo, una caminata entre los árboles, la gratitud de un abrazo. un acto de arrojo como saltar de una casa en llamas. Éstos no son hechos racionales, pero no es importante que lo sean, nos salvaremos por los afectos. El mundo nada puede contra un hombre que canta en el miseria." (Sábato, E. (2000), La Resistencia. Buenos Aires: Grupo Planeta. Pág: 130)

Descargar el libro completo: Aquí 

Y un video extraordinario de los Gotan Project muy acorde con esta última frase, imágenes de la pampa, de las hermosas cordilleras que cruzan de sur a norte el continente; y del Gauchito Gil, uno de los tantos mártires milagrosos que abundan en diversos rincones de esta América Latina: diversa, múltiple que busca la forma de seguir avanzando...

lunes, 19 de noviembre de 2012

Mi ventolera


Hay letras y sonidos que parecen llegar en el momento que se necesitan. Esa extraña sensación de que encajaran perfectamente, como si de repente se tuviera la sensación de comprender su sentido. Hoy este precioso texto de Galeano junto con una canción de Guns n' Roses hicieron de las suyas.. 

La ventolera
Silba el viento dentro de mí. Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara. 

Eduardo Galeano - El libro de los abrazos