Sin pensar, sin imaginar
Una sombra blanca se acercó
Con temor y pensando en lo peor
Una hermosa sorpresa encontré.
Ojos de ciruela, nariz de uva pasa
Quise acercarme y preguntar: “¿Cómo te llamas?”
Y me escuchó con el corazón
Pues noté dos triángulos sobresalir en su cabeza.
Fui feliz desde aquel encuentro, y sonreí al sentir aquella nube cerca
Gordita, suave y dulce
Que con solo mirar trasluce
Ternura y fortaleza
Jugábamos, Me acompañaba mientras tejía
La abrazaba e incluso me resistía
A pensar en que el ocaso
Algún día arribaría
Recuerdo las gotitas de lluvia
La dejaban ver poco menos de un triz
En aquellas noches de desvelo
Cuando se resistía a dormir
Esperando al felino de al lado.
Presintiéndolo por semanas
Y olvidándolo aquel día
Mientras llovía
Se fue hacia las estrellas.
Regresó al lugar donde pertenece
Donde no hay dolor, llanto, ni agonía
Desde allí ya nada la entristece
Descansa sin el pasar de los días
Y volverá una y otra vez
Traída por el viento
La lluvia o el recuerdo.
Una sombra blanca se acercó
Con temor y pensando en lo peor
Una hermosa sorpresa encontré.
Ojos de ciruela, nariz de uva pasa
Quise acercarme y preguntar: “¿Cómo te llamas?”
Y me escuchó con el corazón
Pues noté dos triángulos sobresalir en su cabeza.
Fui feliz desde aquel encuentro, y sonreí al sentir aquella nube cerca
Gordita, suave y dulce
Que con solo mirar trasluce
Ternura y fortaleza
Jugábamos, Me acompañaba mientras tejía
La abrazaba e incluso me resistía
A pensar en que el ocaso
Algún día arribaría
Recuerdo las gotitas de lluvia
La dejaban ver poco menos de un triz
En aquellas noches de desvelo
Cuando se resistía a dormir
Esperando al felino de al lado.
Presintiéndolo por semanas
Y olvidándolo aquel día
Mientras llovía
Se fue hacia las estrellas.
Regresó al lugar donde pertenece
Donde no hay dolor, llanto, ni agonía
Desde allí ya nada la entristece
Descansa sin el pasar de los días
Y volverá una y otra vez
Traída por el viento
La lluvia o el recuerdo.
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