El pasado 6 de enero murió un doble Hibakusha (sobreviviente). El señor Tsutomu Yamaguchi, sobrevivió a los ataques nucleares de Hiroshima y unos días después los de Nagasaki. En Japón a las víctimas se les entregaba un carné que hacía constar su calidad de Hibakusha, es muy raro encontrar alguien que tenga dicho carné con la evidencia de ambas tragedias.
Es impresionante cómo a pesar de haber sufrido una experiencia tan dura, él afirmaba no odiar a los Estados Unidos, y deseaba que su testimonio de vida pudiese servir para poner fin a las pruebas nucleares con fines bélicos: Mantuvo correspondencia con los niños de una escuela local, e incluso viajó a Estados Unidos para hacerse presente ante la ONU a pesar de no haber salido nunca de su país natal.
Recomiendo leer esta secuencia de artículos de la revista Equinoxio, ( y el link dentro de ese mismo artículo referente a las fotografías de Jeremy Sutton-Hibbert) me conmovieron profundamente, pues a pesar de los años estos testimonios mostraban que el sufrimiento seguía latente en las noches de insomnio y en los poemas –aunque esperanzadores - con sabor a dolor.
http://equinoxio.org/estancias/tsutomu-yamaguchi-doble-hibakusha-7657/
Esta historia me hizo pensar una vez más, cuan tercos y prepotentes podemos llegar a ser los seres humanos , que no somos concientes del dolor ajeno ni siquiera teniendo a una víctima a nuestro lado. Algunas personas aseguran que existen otras tragedias peores incluso en nuestro país, y que existe una especie de fijación con ésta en particular... más allá de eso, creo que una tragedia así no debe repetirse y que si no somos concientes de estos hechos corremos el riesgo de ser testigos de algo similar o peor...
Es impresionante cómo a pesar de haber sufrido una experiencia tan dura, él afirmaba no odiar a los Estados Unidos, y deseaba que su testimonio de vida pudiese servir para poner fin a las pruebas nucleares con fines bélicos: Mantuvo correspondencia con los niños de una escuela local, e incluso viajó a Estados Unidos para hacerse presente ante la ONU a pesar de no haber salido nunca de su país natal.
Recomiendo leer esta secuencia de artículos de la revista Equinoxio, ( y el link dentro de ese mismo artículo referente a las fotografías de Jeremy Sutton-Hibbert) me conmovieron profundamente, pues a pesar de los años estos testimonios mostraban que el sufrimiento seguía latente en las noches de insomnio y en los poemas –aunque esperanzadores - con sabor a dolor.
http://equinoxio.org/estancias/tsutomu-yamaguchi-doble-hibakusha-7657/
Esta historia me hizo pensar una vez más, cuan tercos y prepotentes podemos llegar a ser los seres humanos , que no somos concientes del dolor ajeno ni siquiera teniendo a una víctima a nuestro lado. Algunas personas aseguran que existen otras tragedias peores incluso en nuestro país, y que existe una especie de fijación con ésta en particular... más allá de eso, creo que una tragedia así no debe repetirse y que si no somos concientes de estos hechos corremos el riesgo de ser testigos de algo similar o peor...
Baron Rojo – Hiroshima
4 comentarios:
Hola !, primero ante todo, gracias por el comentario, segundo, me encantó tu blog, y también interesante música, estuve escuchando un par de temas, y emocinador de escuchar nuevamente Heroes del Silencio (tuve la suerte de ir a verlos hace 2 años cuando vinieron a la Argentina)
Con respeto a este posteo, la Tragedia de Hiroshíma es uno de los claros ejemplos de la hipocresía del mundo en que vivimos. Recuerdo mis tiempos en la escuela, cuando los libros de historia relativizaban las bombas nucleares como el fin de la segunda guerra, y que era el simbolismo del poder inconmensurable de norteamericana. Creo que hasta el día de hoy, es un tema trivializado en el mundo, mientras que el Holocausto es siempre tenido en primer plano, como si aquella guerra hubiese sido buenos contra malos. Lo considero parte de la hipocresía mundial de la actualidad, lo mismo que pasó con el atentado de las torres gemelas, como si los norteamericanos muertos en ese atentado hubiesen sido una cifra mayor o mas valiosos que los otros desastres que ocurren en el planeta, y en gran porcentaje también causado por manos norteamericanas. Que en la televisión veamos la gran solidaridad por parte del Gobierno estadounidense con el pueblo de Haití, cuando releyendo un poco de historia averiguamos que Estados Unidos fue uno de los principales culpables de sucumbir a ese país en el olvido y la pobreza. Pero en fin, espero que en generaciones futuras florezcan manos que enderezcan la involución del hombre actual. Sin mas ni menos, con poco y sin mucho, un gran saludo , será agregada en mis enlaces.
Nuestro deber es no olvidar hiroshima, ya uqe ese será nuestro pasaporte a un mundo libre de armas nucleares
Doctor Mostaza:
Es un honor poder leer su comentario, jamás pensé que fuera a leer lo que escribí en su blog. Nunca he podido ver a Héroes en vivo :( de seguro por eso los tengo en mi blog :)
Sobre el post; es cierto, no se por qué lamentablemente las tragedias pareciesen tener una especie de estratificación, cómo si los seres humanos valiesemos por el país en que nacimos, nuestras pertenencias y no por nuestra condición de seres sintientes.
De nuevo Mil gracias por dedicar un tiempito a mi blog, y por la agregada a sus enlaces.
Yo también espero que muchas manos florezcan, nuestro mundo necesita más color, más amor y menos odio.
Buenas vibras!!
Juankmu
Así es, en el Museo de la memoria y los derechos humanos en Santiago de Chile; reza un breve escrito aplicable, creo yo, a situaciones de esta índole; en donde el olvido y el silencio son la peor condena:
"No podemos cambiar nuestro pasado.
Sólo nos queda aprender de lo vivido.
Esta es nuestra responsabilidad y nuestro desafío.
Michelle Bachelet Jería"
Gracias por pasar por mi blog!! Aquí entre nos...me entretengo montones con los posts del blog de sumercé! XD
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