Comienzo esta narración citando la hermosa frase de El Principito: “Lo esencial es invisible a los ojos”. El pasado 24 de octubre en el parque Simón Bolívar en Bogotá, se organizó una jornada masiva de vacunación y de adopción canina y felina; lo importante en este caso es que debido a la firma del acuerdo que modifica las prácticas del centro de zoonosis (conocido coloquialmente como “perrera”), la secretaría distrital de salud solicitó en esta ocasión el apoyo de las organizaciones defensoras de animales para apoyar el evento en diferentes labores: charlas sobre adopción y tenencia responsable, asesoría en el diligenciamiento del formulario de adopción, asistencia a las/os perritas/os en los corrales, etc.…
Pues bien, aunque parezca increíble, yo que quiero tanto a las/os perritas/os nunca había tenido la oportunidad de cargarlos, y pasearlos salvo este día.!!! Al llegar al parque pensaba en qué labor podría ser de verdadera ayuda, entonces decidí apoyar la labor en los corrales ayudando con el agüita o con lo que necesitasen las personas que se encontraban dentro y no podían estar saliendo o entrando. Además, debido a la cantidad de perritas/os, se observaba que se ponían ansiosos, ladraban mucho o peleaban.. entonces comencé a pasearlos para que estuviesen más tranquilitas/os.
Descubrí que poder pasear un perrito/a como esos de verdad no tiene precio!!! Lo digo, por que a pesar de haber sufrido tanto, de haber sido abandonados, aún confían en los humanos, atendían a mis indicaciones con tan sólo decirles “bebé” “príncipe” “lindo” “hermoso”, podía ver el agradecimiento en esos ojitos llenos de luz, de esperanza… Así, cada vez con más entusiasmo sacaba a una/o y otra/o para que les diera el solecito y pudiéramos pasear. Me indicaron que paseara a una perrita que estuvo muy juiciosa en el corral y se veía como decaída, al sacarla del corral me dijeron “con cuidado que ella se puede soltar” pero no lo tomé muy en serio pues estaba súper confiada en mis habilidades ya que me había ido muy bien con las/os otras/os perritos.
Descubrí que poder pasear un perrito/a como esos de verdad no tiene precio!!! Lo digo, por que a pesar de haber sufrido tanto, de haber sido abandonados, aún confían en los humanos, atendían a mis indicaciones con tan sólo decirles “bebé” “príncipe” “lindo” “hermoso”, podía ver el agradecimiento en esos ojitos llenos de luz, de esperanza… Así, cada vez con más entusiasmo sacaba a una/o y otra/o para que les diera el solecito y pudiéramos pasear. Me indicaron que paseara a una perrita que estuvo muy juiciosa en el corral y se veía como decaída, al sacarla del corral me dijeron “con cuidado que ella se puede soltar” pero no lo tomé muy en serio pues estaba súper confiada en mis habilidades ya que me había ido muy bien con las/os otras/os perritos.
Con "modernos" collares (he
chos con la cinta plástica que ponen en las obras que dicen “peligro” jajajaja) había sacado a pasear a las/os demás perritas/os; como eran tan juiciosos la cinta resultaba perfecta, no les maltrataba. Esta chiquitina saltaba, mordía la cinta, no se tranquilizaba… me preocupaba sentirla tan ansiosa, trataba de tranquilizarla pero nada, cuando ambas cogimos el ritmo de repente se soltó y salió corriendo! Sentí en ese momento que me se me salía el corazón! El parque es muy grande y de pronto le podía pasar algo, afortunadamente fue directo a la carpa de una familia que acampaba allí atraída por el olor de la comida que compartían. La recogí y de nuevo iniciamos caminata, comimos galletas a ver si el asunto era de hambre, sus ojitos traviesos solo me buscaban para darme lambetazos y pedirme más galletas. Junto con una amiga que apareció caída del cielo fuimos a buscarle algo de comer, después de una odisea encontramos mazorca para darle y … no le gustó! Jajaja .De vuelta al corral la chiquitina se volvió a comportar como toda una princesa. (Foto Izquierda: la chiquitina con el padrino que la adoptó)
chos con la cinta plástica que ponen en las obras que dicen “peligro” jajajaja) había sacado a pasear a las/os demás perritas/os; como eran tan juiciosos la cinta resultaba perfecta, no les maltrataba. Esta chiquitina saltaba, mordía la cinta, no se tranquilizaba… me preocupaba sentirla tan ansiosa, trataba de tranquilizarla pero nada, cuando ambas cogimos el ritmo de repente se soltó y salió corriendo! Sentí en ese momento que me se me salía el corazón! El parque es muy grande y de pronto le podía pasar algo, afortunadamente fue directo a la carpa de una familia que acampaba allí atraída por el olor de la comida que compartían. La recogí y de nuevo iniciamos caminata, comimos galletas a ver si el asunto era de hambre, sus ojitos traviesos solo me buscaban para darme lambetazos y pedirme más galletas. Junto con una amiga que apareció caída del cielo fuimos a buscarle algo de comer, después de una odisea encontramos mazorca para darle y … no le gustó! Jajaja .De vuelta al corral la chiquitina se volvió a comportar como toda una princesa. (Foto Izquierda: la chiquitina con el padrino que la adoptó)La Jornada estaba por finalizar y aún habían muchas/os perritos en los corrales, me pidieron que paseara a una perrita que había estado todo el día quieta en un rincón y con una aparente molestia en su patita. Al sacarla del corral, no quería caminar, temblaba y apoyaba dubitativa su patita trasera derecha. Ante esta situación me dirigí a la carpa de los veterinarios ( y como la jornada ya estaba por finalizar) sacaron mil excusas, que no podían valorarla, que qué medicamentos tomaba, etc.… con rabia y con tristeza me devolví al corral a contarle a los demás lo que había sucedido y un funcionario de la secretaría me dice: “¿y que es lo que quiere?” le expliqué la situación y este señor me decía que era veterinario , me explicó los procedimientos y dijo que ahí no se le podía dar atención sino en el centro de zoonosis, le pedimos que por favor atendieran a la perrita apenas llegaran al centro. Después de esto alguien me dice que ese “señor” era el director del centro de zoonosis y que lo más probable era que si veían a la perrita coja, no la atenderían sino que la sacrificarían. Al escuchar esto no lo podía creer, pensé mucho, me sentí impotente, culpable….
Debido a que la patita le molestaba no la entré de nuevo al corral para no maltratarla, entonces la amarré por la parte exterior mientras la vigilaba. Al cabo de un rato la veo salir a toda velocidad en dirección al lago… de nuevo sentí que se me helaba el corazón.. la vi alejarse corriendo y con dificultad de apoyar su patita; en medio de la llovizna corrí a alcanzarla, alguien en bici me ayudó a alzarla y traerla al corral… Mientras corría pensaba en que tanto dejarla ir, como traerla de vuelta significaba dejarla morir.. al dejarla de nuevo en el corral miré una y otra vez sus ojitos color miel, esa mirada que no puedo olvidar, le hablé, la consentí y escuchaba como aullaba, lloré, es más creo que lloramos juntas …
Debido a que la patita le molestaba no la entré de nuevo al corral para no maltratarla, entonces la amarré por la parte exterior mientras la vigilaba. Al cabo de un rato la veo salir a toda velocidad en dirección al lago… de nuevo sentí que se me helaba el corazón.. la vi alejarse corriendo y con dificultad de apoyar su patita; en medio de la llovizna corrí a alcanzarla, alguien en bici me ayudó a alzarla y traerla al corral… Mientras corría pensaba en que tanto dejarla ir, como traerla de vuelta significaba dejarla morir.. al dejarla de nuevo en el corral miré una y otra vez sus ojitos color miel, esa mirada que no puedo olvidar, le hablé, la consentí y escuchaba como aullaba, lloré, es más creo que lloramos juntas …
Comparto las fotos del evento y de los finales felices de ese día, según las estadísticas 50 perritos/as y 11 gatos/as fueron adoptadas/os, hecho para celebrar y que me alegra mucho, pero las/os chiquitinas/es que tuvieron que regresar a zoonosis inevitablemente me rompieron el corazón. ¡Con sus vidas suplican una oportunidad para ser amados y tenidos en cuenta! En estas fotos están las personas que duraron todo el día trabajando durísimo en las labores que enuncié anteriormente; también a aparecen las/os que adoptaron a estos angelitos.
Con ladridos, batidas de cola, abrazos, y lambetazos aprendí que lo esencial es invisible a los ojos, y que sin importar el aspecto que tengamos, todas/os queremos vivir!
Con ladridos, batidas de cola, abrazos, y lambetazos aprendí que lo esencial es invisible a los ojos, y que sin importar el aspecto que tengamos, todas/os queremos vivir!
Perritos Jornada de adopción 24 de octubre
Fotos de la 30 a la 78
Fotos de la 30 a la 78
Finales felices Jornada de adopción 24 de octubre
Fotos de la 10 a la 142
Más info:
Salva Un Amigo
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